La Plata, llamada ciudad de los Tilos,sur del continente americano, ciudad planificada en el siglo XIX que zanjó un histórico problema ,obra de la creatividad del Ing.Benoit. Su principal avenida bordeada de Tilos, un hermoso eje arquitectonico y una gran riqueza arborea. Desde aqui reflexiono a veces y colecciono articulos de mi interes, videos, canciones que tal vez pueden ser compartidos por otros
domingo, diciembre 25, 2011
martes, agosto 09, 2011
Oposicion... a todo
Que es oposición en un Estado de Derecho.
Puede la pasion dominar al intelecto, sucumbir el interes general frente al delirante odio al otro?
Acusan la falta de Institucionalidad pero sostuvieron como Líder a un vicepresidente que no tiene el decoro del cargo que inviste. Solo permanece por si sobrevenía alguna desgracia para el país (muerte de la Presidenta, o algún golpe cívico-económico vaya a saber que mas) especulando si con suerte asumía la silla vacía, mientras en forma desvergonzada hacia campaña para cualquier tema al que los medios le indicaban convenia oponerse.-
Acusan soberbia pero son soberbios,
Acusan falta de dialogo pero se sustraen al mismo. Solo agravian
Acusan sospechas de corrupción pero se codean con los corruptos, Alegan falta de principios pero han defeccionado de los propios, no digo ya los miembros de la coalición cívica que mutan conforme el estado de ánimo de su líder, sino de la UCR, del socialismo.-
No son opositores, que como tales deben participar democráticamente escuchando al otro y pensar solo en el Bienestar General propio de una Republica y no en los mezquinos intereses de lograr ventajas personales, para trepar como se pueda.
No discutir, no reflexionar, solo oponerse. Se han avenido a cualquier crítica con tal de aparecer en los massmedios.
Acusan corporativismo, pero lucen como voceros de corporaciones, que vociferando les exigen por televisión que actúen de acuerdo a lo que supuestamente se comprometieron, ese fue el mensaje de Biocatti en la Rural en el 2010 y 2011 basta buscarlo en Internet.
Denunciaron operativas espurias de integración de fondos para campañas, pero aceptan que los medios les han hecho la campaña gratis no se preguntan por que y apoyan las pretensiones de los poderosos por injustas y delirantes que sean…
Todo vale, aun el ridículo y la mentira.
Recuerdo haber visto en forma desvergonzada al Senador Morales ante el envio del proyecto para retomar el mandato constitucional de garantizar la seguridad social (eliminación de AFJP), decir que era su mismo proyecto y estaba de acuerdo a la mañana, y oponerse a la tarde. Seguramente para calzar su papel de recalcitrante opositor.- Igual lamentable papel cumplió el ex diputado Santín ( por Crónica).-
He escuchado a este mismo legislador Morales criticar el proyecto de ley de medios audiovisuales, repitiendo textuales palabras de los noticieros de TN para tratar de impedir su tratamiento, como si el mismo fuera dueño de un multimedia o tuviera intereses en los mismos, e inclusive hablar con absoluto desconocimiento del texto que fue difundido ampliamente, en cientos de foros abiertos a los que cualquier ciudadano podía concurrir.
Esta oposición ha alentado cualquier campaña contra la gobernabilidad de la Republica, siempre denostando a la Presidenta y a quien sea comparta su proyecto. Hoy al Dr. Eugenio Zaffaroni figura de notable trayectoria en la defensa de los derechos civiles y de los derechos humanos sea desde la Magistratura, la Cátedra o la doctrina juridica.-
Seamos serios el pais no puede ser manejado por corporaciones mediaticas, y grupos concentrados económicos.
Aterricen señores de la oposición política, esta Argentina no puede volver al 89 de Alfonsin, al Menemismo o al 2001 de De La Rua. En esas terribles horas el pueblo fue marginado y solo se acataron los designios de los poderes de turno léanse sectores financieros,( no olvidar el monitoreo mensual humillante del FMI sobre todo acto de gobierno), Y aclaremos, cuando hablan de “Poder hegemónico”, el Poder nunca ha estado en los gobernantes sino en los poderosos grupos económicos transnacionales que hoy han cooptado a la oposición sea por debilidad comprobada o interesada. Siendo que las fuerzas armadas responden hoy a su función institucional, estos grupos concentrados han canalizado sus objetivos de dominación en mezquinos y pequeños personajes que pululan en varios partidos y coaliciones políticas colgándose de supuestas reivindicaciones para trepar en sus ambiciones personales pero el argentino tiene experiencia en traiciones y la mentira tiene patas cortas.-
Puede la pasion dominar al intelecto, sucumbir el interes general frente al delirante odio al otro?
Acusan la falta de Institucionalidad pero sostuvieron como Líder a un vicepresidente que no tiene el decoro del cargo que inviste. Solo permanece por si sobrevenía alguna desgracia para el país (muerte de la Presidenta, o algún golpe cívico-económico vaya a saber que mas) especulando si con suerte asumía la silla vacía, mientras en forma desvergonzada hacia campaña para cualquier tema al que los medios le indicaban convenia oponerse.-
Acusan soberbia pero son soberbios,
Acusan falta de dialogo pero se sustraen al mismo. Solo agravian
Acusan sospechas de corrupción pero se codean con los corruptos, Alegan falta de principios pero han defeccionado de los propios, no digo ya los miembros de la coalición cívica que mutan conforme el estado de ánimo de su líder, sino de la UCR, del socialismo.-
No son opositores, que como tales deben participar democráticamente escuchando al otro y pensar solo en el Bienestar General propio de una Republica y no en los mezquinos intereses de lograr ventajas personales, para trepar como se pueda.
No discutir, no reflexionar, solo oponerse. Se han avenido a cualquier crítica con tal de aparecer en los massmedios.
Acusan corporativismo, pero lucen como voceros de corporaciones, que vociferando les exigen por televisión que actúen de acuerdo a lo que supuestamente se comprometieron, ese fue el mensaje de Biocatti en la Rural en el 2010 y 2011 basta buscarlo en Internet.
Denunciaron operativas espurias de integración de fondos para campañas, pero aceptan que los medios les han hecho la campaña gratis no se preguntan por que y apoyan las pretensiones de los poderosos por injustas y delirantes que sean…
Todo vale, aun el ridículo y la mentira.
Recuerdo haber visto en forma desvergonzada al Senador Morales ante el envio del proyecto para retomar el mandato constitucional de garantizar la seguridad social (eliminación de AFJP), decir que era su mismo proyecto y estaba de acuerdo a la mañana, y oponerse a la tarde. Seguramente para calzar su papel de recalcitrante opositor.- Igual lamentable papel cumplió el ex diputado Santín ( por Crónica).-
He escuchado a este mismo legislador Morales criticar el proyecto de ley de medios audiovisuales, repitiendo textuales palabras de los noticieros de TN para tratar de impedir su tratamiento, como si el mismo fuera dueño de un multimedia o tuviera intereses en los mismos, e inclusive hablar con absoluto desconocimiento del texto que fue difundido ampliamente, en cientos de foros abiertos a los que cualquier ciudadano podía concurrir.
Esta oposición ha alentado cualquier campaña contra la gobernabilidad de la Republica, siempre denostando a la Presidenta y a quien sea comparta su proyecto. Hoy al Dr. Eugenio Zaffaroni figura de notable trayectoria en la defensa de los derechos civiles y de los derechos humanos sea desde la Magistratura, la Cátedra o la doctrina juridica.-
Seamos serios el pais no puede ser manejado por corporaciones mediaticas, y grupos concentrados económicos.
Aterricen señores de la oposición política, esta Argentina no puede volver al 89 de Alfonsin, al Menemismo o al 2001 de De La Rua. En esas terribles horas el pueblo fue marginado y solo se acataron los designios de los poderes de turno léanse sectores financieros,( no olvidar el monitoreo mensual humillante del FMI sobre todo acto de gobierno), Y aclaremos, cuando hablan de “Poder hegemónico”, el Poder nunca ha estado en los gobernantes sino en los poderosos grupos económicos transnacionales que hoy han cooptado a la oposición sea por debilidad comprobada o interesada. Siendo que las fuerzas armadas responden hoy a su función institucional, estos grupos concentrados han canalizado sus objetivos de dominación en mezquinos y pequeños personajes que pululan en varios partidos y coaliciones políticas colgándose de supuestas reivindicaciones para trepar en sus ambiciones personales pero el argentino tiene experiencia en traiciones y la mentira tiene patas cortas.-
jueves, agosto 04, 2011
Derechos Humanos. Profundizacion
Sobre derechos humanos en esta etapa.
Los Gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández han promovido como ningún otro los derechos humanos, no solo los mas básicos denominados también de primera generación a la vida, libertad, igualdad etc. (originados a partir de la Revolución Francesa, clausurados durante la dictadura militar y recuperados condicionados desde la vuelta a la democracia) hasta los llamados de segunda generación como los derechos sociales y económicos. Esta cobertura comenzó con un resguardo último y primordial en el Poder Judicial al recomponer la integración de los miembros de la CSJN garantía última de imparcialidad y de reparación progresiva al Estado ausente de los 90.
Luego basados en los principios de Memoria, Verdad y Justicia, avanzaron en la reparación de las violaciones del Estado terrorista con medidas tales como La nulidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, la inconstitucionalidad de los indultos entre otras. Es indudable que cuando el Hombre en su integralidad es el objetivo de la acción política el sendero queda abierto, la realidad no estática, las contingencias y mil circunstancias así lo imponen.
Es así que en 2009 se promulgo la ley Despenalización de las calumnias e injurias para expresiones de interés público con la cual se consolidaba la libertad de expresión y de prensa, ello en simultáneo con la Ley de medios audiovisuales como garantía de la libertad de información frente a los poderes mediáticos y corporativos.
Ha habido en esta etapa iniciada en el año 2003 una progresividad indudable en la política de DD HH que no se agota en garantizar la abstención del E y/o los particulares frente al ciudadano o administrado, SINO se abre aun mas allá de los derechos sociales y económicos como derecho a una existencia digna sustentable en condiciones de plena libertad política.
Para esta instancia es necesario reivindicar como valor incuestionable la solidaridad y respeto al otro, que aunque puede traducirse jurídicamente como “deber” no puede ser despojado de contratara de todo derecho por carácter inescindible de toda convivencia social abierta y desprovista de resentimientos.
Allí aparece de nuevo un concepto casi siglo 18 olvidado o abandonado, ciudadanía. Centro de todos los derechos del hombre en la sociedad moderna, no solo cuando reivindicamos el derecho universal al voto, el derecho a elegir.-
La globalización de la que se habla para tratar de diluir al Ser Humano en un universo infinito de poderes omnímodos y supranacionales, genera un ambiente de peligro que hace preciso “blindar” las conquistas contra las presiones de los mismos, aun contra los mismos representantes y mandatarios infieles.
Así el derecho a interpelar al elegido, a la revocación de su mandato por incumplimiento, a la facultad de discernir y participar en situaciones de crisis y en la toma de decisiones que nos afectan.
Se impone por tanto en esta nueva etapa que se avecina una renovación en las formas de actuación política y, sobre todo, en las formas de representación y participación consciente. –
Mónica Sánchez Distasio abogada
Los Gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández han promovido como ningún otro los derechos humanos, no solo los mas básicos denominados también de primera generación a la vida, libertad, igualdad etc. (originados a partir de la Revolución Francesa, clausurados durante la dictadura militar y recuperados condicionados desde la vuelta a la democracia) hasta los llamados de segunda generación como los derechos sociales y económicos. Esta cobertura comenzó con un resguardo último y primordial en el Poder Judicial al recomponer la integración de los miembros de la CSJN garantía última de imparcialidad y de reparación progresiva al Estado ausente de los 90.
Luego basados en los principios de Memoria, Verdad y Justicia, avanzaron en la reparación de las violaciones del Estado terrorista con medidas tales como La nulidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, la inconstitucionalidad de los indultos entre otras. Es indudable que cuando el Hombre en su integralidad es el objetivo de la acción política el sendero queda abierto, la realidad no estática, las contingencias y mil circunstancias así lo imponen.
Es así que en 2009 se promulgo la ley Despenalización de las calumnias e injurias para expresiones de interés público con la cual se consolidaba la libertad de expresión y de prensa, ello en simultáneo con la Ley de medios audiovisuales como garantía de la libertad de información frente a los poderes mediáticos y corporativos.
Ha habido en esta etapa iniciada en el año 2003 una progresividad indudable en la política de DD HH que no se agota en garantizar la abstención del E y/o los particulares frente al ciudadano o administrado, SINO se abre aun mas allá de los derechos sociales y económicos como derecho a una existencia digna sustentable en condiciones de plena libertad política.
Para esta instancia es necesario reivindicar como valor incuestionable la solidaridad y respeto al otro, que aunque puede traducirse jurídicamente como “deber” no puede ser despojado de contratara de todo derecho por carácter inescindible de toda convivencia social abierta y desprovista de resentimientos.
Allí aparece de nuevo un concepto casi siglo 18 olvidado o abandonado, ciudadanía. Centro de todos los derechos del hombre en la sociedad moderna, no solo cuando reivindicamos el derecho universal al voto, el derecho a elegir.-
La globalización de la que se habla para tratar de diluir al Ser Humano en un universo infinito de poderes omnímodos y supranacionales, genera un ambiente de peligro que hace preciso “blindar” las conquistas contra las presiones de los mismos, aun contra los mismos representantes y mandatarios infieles.
Así el derecho a interpelar al elegido, a la revocación de su mandato por incumplimiento, a la facultad de discernir y participar en situaciones de crisis y en la toma de decisiones que nos afectan.
Se impone por tanto en esta nueva etapa que se avecina una renovación en las formas de actuación política y, sobre todo, en las formas de representación y participación consciente. –
Mónica Sánchez Distasio abogada
sábado, junio 25, 2011
el FMI y sus colaterales locales
El perdon de Camdesus por haber cometido errors en las recomendaciones que el FMI hizo durante los treinta a;os de neoliberalismo a Argentina, por lo inconducente e inoportuna resulta una ofensa a la inteligencia, y una invitaci’on a pedir alli tambien Memoria, Verdad y Justicia.;
Los padecimientos del pueblo argentina, que pago con sangre de 30000 desaparecidos el primer experimento llevado a cabo por la Dictadura Militar brazo armado del mas brutal capitalismo financierizado, y continu’o hasta el 2001 pagando tambien con vida y hacienda el famoso consenso de Washington, no admiten sino repulsa y exigen Memoria y Justicia. Ya la CSJN ha ratificado la prision del genocida Martinez de Hoz que en un curioso caso antepuso vida y libertad de un ciudadano a un simple negocio econ’omico.
Hoy frente a la Crisis europea, asoman débilmente los indignados, salen de debajo de las alfombras los lamentos e imputaciones de ciudadanos que habian sido cooptados por el discurso unico, que no advertían el peligro hasta que la crisis se extendio como una mancha de aceite.
Por ello, se han puesto en cuesti’on las recetas de rescate a cambio de ajuste, que fue estilo durante los 70,80 y 90 para argentina, con un coro de loas al Mercado, que no es otra cosa que un ente ficcional integrado por especuladores y manipuladores de opinión publica en exclusivo beneficio de intereses particulares. Asi el fiscal italiano Michele Ruggiero de Trani, al sur de Italia, esta investigando a Moody’s de triste recuerdo en nuestro pais que etablecia el “riesgo pais” en un sube y baja colapsante de cualquier vida economica equilibrada. Alli, hoy 25/6/11 en Italia como indica el diario El pasis, en el ojo de la tormenta europea la citada calificadora, aquí tan respetada, ha contribu’ido según parece a la caida de los bonos y la perdida de confianza de inversores y consumidores induciendo el camino del descenso para la economia italiana, como ya lo han logrado con los Pigs.
El mismo gobierno norteamericano tan sumiso de mercados y financistas esta en la misma linea tratando que estas tres principales agencias de rating del mundo (Moody's, Standard and Poor's y Fitch) consultoras admitan que “sus errores” han contribuido a la caida de bancos y expectativas economicas de la region.
Sin embargo aquí en Argentina, pais en el cual con viento de cola y rigurosas politicas publicas para no desaprovecharlas, adecuadas a la conyuntura internacional nos ha permitido tener un crecimiento con justicia social en estos 8 a;os, hay quienes desde la oposición vuelven a la recitar los versiculos neoliberales y vituperan al Estado que sanciona a consultoras interesadas en desequilibrar económicamente al pais, demandando contencion del gasto publico (como denominan eufemísticamente a las politicas sociales en un pais que fue devastado durante los 90)
Fue patetico la conferencia de prensa rendida por los partidos de la oposición en el Congreso, para transmitir a la poblaci’on un contrapunto del indice de precios obtenido con un promedio “objetivo y desinteresado” de las consultoras locales, para supuestamente demostrar lo erroneo de los indices oficiales y proteger a estas cientificas y neutrales entidades del control del Estado. Pero, bueno cada quien defiende sus intereses, las sociedades anonimas como son las consultoras y calificadoras de riesgo buscan ganar dinero, y los que dieron la conferencia de prensa? A quien representan? Preguntas abiertas, respuestas supuestas.
Los padecimientos del pueblo argentina, que pago con sangre de 30000 desaparecidos el primer experimento llevado a cabo por la Dictadura Militar brazo armado del mas brutal capitalismo financierizado, y continu’o hasta el 2001 pagando tambien con vida y hacienda el famoso consenso de Washington, no admiten sino repulsa y exigen Memoria y Justicia. Ya la CSJN ha ratificado la prision del genocida Martinez de Hoz que en un curioso caso antepuso vida y libertad de un ciudadano a un simple negocio econ’omico.
Hoy frente a la Crisis europea, asoman débilmente los indignados, salen de debajo de las alfombras los lamentos e imputaciones de ciudadanos que habian sido cooptados por el discurso unico, que no advertían el peligro hasta que la crisis se extendio como una mancha de aceite.
Por ello, se han puesto en cuesti’on las recetas de rescate a cambio de ajuste, que fue estilo durante los 70,80 y 90 para argentina, con un coro de loas al Mercado, que no es otra cosa que un ente ficcional integrado por especuladores y manipuladores de opinión publica en exclusivo beneficio de intereses particulares. Asi el fiscal italiano Michele Ruggiero de Trani, al sur de Italia, esta investigando a Moody’s de triste recuerdo en nuestro pais que etablecia el “riesgo pais” en un sube y baja colapsante de cualquier vida economica equilibrada. Alli, hoy 25/6/11 en Italia como indica el diario El pasis, en el ojo de la tormenta europea la citada calificadora, aquí tan respetada, ha contribu’ido según parece a la caida de los bonos y la perdida de confianza de inversores y consumidores induciendo el camino del descenso para la economia italiana, como ya lo han logrado con los Pigs.
El mismo gobierno norteamericano tan sumiso de mercados y financistas esta en la misma linea tratando que estas tres principales agencias de rating del mundo (Moody's, Standard and Poor's y Fitch) consultoras admitan que “sus errores” han contribuido a la caida de bancos y expectativas economicas de la region.
Sin embargo aquí en Argentina, pais en el cual con viento de cola y rigurosas politicas publicas para no desaprovecharlas, adecuadas a la conyuntura internacional nos ha permitido tener un crecimiento con justicia social en estos 8 a;os, hay quienes desde la oposición vuelven a la recitar los versiculos neoliberales y vituperan al Estado que sanciona a consultoras interesadas en desequilibrar económicamente al pais, demandando contencion del gasto publico (como denominan eufemísticamente a las politicas sociales en un pais que fue devastado durante los 90)
Fue patetico la conferencia de prensa rendida por los partidos de la oposición en el Congreso, para transmitir a la poblaci’on un contrapunto del indice de precios obtenido con un promedio “objetivo y desinteresado” de las consultoras locales, para supuestamente demostrar lo erroneo de los indices oficiales y proteger a estas cientificas y neutrales entidades del control del Estado. Pero, bueno cada quien defiende sus intereses, las sociedades anonimas como son las consultoras y calificadoras de riesgo buscan ganar dinero, y los que dieron la conferencia de prensa? A quien representan? Preguntas abiertas, respuestas supuestas.
domingo, junio 12, 2011
seguridad nacional o seguridad ciudadana
La seguridad ciudadana como seguridad nacional
Miguel Concha
E
sta semana iniciaron en la Cámara de Diputados las audiencias públicas sobre la minuta de reforma a la Ley de Seguridad Nacional. Debe tomarse en cuenta entonces la exigencia que el 8 de mayo una abigarrada multitud plural de ciudadanas y ciudadanos hizo en el Zócalo capitalino, corazón de la República, en el segundo punto de un pacto nacional hacia la construcción de un México verdaderamente justo, digno y seguro, que ayer fue firmado por cientos de organizaciones en Ciudad Juárez: cambiar el enfoque militarista de guerra y asumir una nueva estrategia de seguridad ciudadana con enfoque en los derechos humanos”.
Algo que por cierto no hemos encontrado en las iniciativas de reforma que hasta ahora conocemos. En su minucioso Informe sobre seguridad ciudadana y derechos humanos, publicado el 31 de diciembre de 2009, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) recuerda que el concepto de “seguridad ciudadana” surgió en América Latina en el curso de las transiciones políticas a la democracia, como un instrumento para diferenciar la naturaleza de la seguridad en un régimen democrático, frente a la seguridad en los regímenes autoritarios. Vale decir –digo yo– los regímenes militares de la ideología de la seguridad nacional o civilistas de fachada. Y es precisamente en los regímenes autoritarios, afirma la CIDH, “donde el concepto de seguridad está asociado a los conceptos de ‘seguridad nacional’, ‘seguridad interior’ o ‘seguridad pública’, que se utilizan en referencia específica a la seguridad del Estado”.
Sin olvidar, añado, que en ese tipo de regímenes el Estado pretende ideológicamente ocupar el lugar de la nación, e incluso ésta ideológicamente también cancelar a los ciudadanos y sus derechos. Lo cual de ninguna manera queremos ni auguramos para México. Para la CIDH en cambio el concepto de seguridad ciudadana es el más adecuado para abordar los problemas de la criminalidad y de la violencia, pues deriva naturalmente hacia un enfoque centrado en la construcción de mayores niveles de ciudadanía democrática, con la persona humana como objetivo central de las políticas, incluidas desde luego las de seguridad, a diferencia de la seguridad absolutista del Estado o, peor aún, de determinado orden político. ¿Cómo ven una seguridad a la carta para el próximo gabinete?
Además, en su informe la CIDH explica que en años recientes los aportes de la academia y de los organismos internacionales especializados han permitido un mejor acercamiento al concepto de seguridad ciudadana, diferenciándolo del concepto de “seguridad humana”, construido sobre todo a partir de los análisis del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, que se concibe como la situación social en la que las personas sin discriminación alguna pueden gozar libremente de todos sus derechos fundamentales, a la vez que las instituciones públicas cuentan con la suficiente capacidad para garantizar su ejercicio, en el marco de un Estado de derecho, y para responder con eficacia cuando aquellos son violados. Sin cancelarla, la seguridad ciudadana se vuelve en este marco, por el contrario, una condición necesaria, aunque insuficiente, de la seguridad humana, que es finalmente la última garantía del desarrollo humano. “Por consiguiente –afirma la CIDH– las intervenciones institucionales para prevenir y controlar el fenómeno del delito y la violencia (políticas de seguridad ciudadana) pueden considerarse una oportunidad indirecta pero significativa para, por un lado, apuntalar el desarrollo económico sostenible y, por otro, fortalecer la gobernabilidad democrática y la vigencia de los derechos humanos. Para la CIDH, entonces, la construcción de una política sobre seguridad ciudadana, propia de un Estado y un régimen democrático, que es al que aspiramos, debe incorporar los estándares de derechos humanos como guía y límite infranqueable para las intervenciones del Estado. Estos se encuentran establecidos en los instrumentos que conforman el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, así como en los pronunciamientos y jurisprudencia de los órganos de control que integran los diferentes sistemas de protección. Por ello en varias ocasiones la comisión ha recordado a los Estados miembros, incluido México, su obligación de garantizar la seguridad ciudadana y el estado de derecho, dentro del pleno respeto a los derechos humanos. Y afirma que es a partir de esta premisa como “deben definir y llevar adelante las medidas necesarias para garantizar los derechos más vulnerables frente a contextos críticos de altos niveles de violencia y de criminalidad”.
Por tanto, la sociedad en México considera importante transitar de una visión de seguridad nacional, de seguridad interior, e incluso de seguridad pública, a una de seguridad ciudadana, y reconocer las obligaciones del Estado con relación a los derechos a la vida, la integridad física, la libertad y la seguridad personales, así como al disfrute pacífico de los bienes. Sin perjuicio de ello, las obligaciones positivas y negativas del Estado respecto a la seguridad ciudadana, también comprometen el derecho a las garantías procesales y a la protección judicial, a la privacidad y a la protección de la honra y la dignidad de las personas, a la libertad de reunión de asociación, y al derecho a la participación en los asuntos de interés público. La ciudadanía debe participar en el diseño, implementación, control y evaluación de las políticas, mediante intercambios y controles horizontales. No se trata de un privilegio. Es también un derecho. (la jornada de mexico 12/6/2011)
Miguel Concha
E
sta semana iniciaron en la Cámara de Diputados las audiencias públicas sobre la minuta de reforma a la Ley de Seguridad Nacional. Debe tomarse en cuenta entonces la exigencia que el 8 de mayo una abigarrada multitud plural de ciudadanas y ciudadanos hizo en el Zócalo capitalino, corazón de la República, en el segundo punto de un pacto nacional hacia la construcción de un México verdaderamente justo, digno y seguro, que ayer fue firmado por cientos de organizaciones en Ciudad Juárez: cambiar el enfoque militarista de guerra y asumir una nueva estrategia de seguridad ciudadana con enfoque en los derechos humanos”.
Algo que por cierto no hemos encontrado en las iniciativas de reforma que hasta ahora conocemos. En su minucioso Informe sobre seguridad ciudadana y derechos humanos, publicado el 31 de diciembre de 2009, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) recuerda que el concepto de “seguridad ciudadana” surgió en América Latina en el curso de las transiciones políticas a la democracia, como un instrumento para diferenciar la naturaleza de la seguridad en un régimen democrático, frente a la seguridad en los regímenes autoritarios. Vale decir –digo yo– los regímenes militares de la ideología de la seguridad nacional o civilistas de fachada. Y es precisamente en los regímenes autoritarios, afirma la CIDH, “donde el concepto de seguridad está asociado a los conceptos de ‘seguridad nacional’, ‘seguridad interior’ o ‘seguridad pública’, que se utilizan en referencia específica a la seguridad del Estado”.
Sin olvidar, añado, que en ese tipo de regímenes el Estado pretende ideológicamente ocupar el lugar de la nación, e incluso ésta ideológicamente también cancelar a los ciudadanos y sus derechos. Lo cual de ninguna manera queremos ni auguramos para México. Para la CIDH en cambio el concepto de seguridad ciudadana es el más adecuado para abordar los problemas de la criminalidad y de la violencia, pues deriva naturalmente hacia un enfoque centrado en la construcción de mayores niveles de ciudadanía democrática, con la persona humana como objetivo central de las políticas, incluidas desde luego las de seguridad, a diferencia de la seguridad absolutista del Estado o, peor aún, de determinado orden político. ¿Cómo ven una seguridad a la carta para el próximo gabinete?
Además, en su informe la CIDH explica que en años recientes los aportes de la academia y de los organismos internacionales especializados han permitido un mejor acercamiento al concepto de seguridad ciudadana, diferenciándolo del concepto de “seguridad humana”, construido sobre todo a partir de los análisis del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, que se concibe como la situación social en la que las personas sin discriminación alguna pueden gozar libremente de todos sus derechos fundamentales, a la vez que las instituciones públicas cuentan con la suficiente capacidad para garantizar su ejercicio, en el marco de un Estado de derecho, y para responder con eficacia cuando aquellos son violados. Sin cancelarla, la seguridad ciudadana se vuelve en este marco, por el contrario, una condición necesaria, aunque insuficiente, de la seguridad humana, que es finalmente la última garantía del desarrollo humano. “Por consiguiente –afirma la CIDH– las intervenciones institucionales para prevenir y controlar el fenómeno del delito y la violencia (políticas de seguridad ciudadana) pueden considerarse una oportunidad indirecta pero significativa para, por un lado, apuntalar el desarrollo económico sostenible y, por otro, fortalecer la gobernabilidad democrática y la vigencia de los derechos humanos. Para la CIDH, entonces, la construcción de una política sobre seguridad ciudadana, propia de un Estado y un régimen democrático, que es al que aspiramos, debe incorporar los estándares de derechos humanos como guía y límite infranqueable para las intervenciones del Estado. Estos se encuentran establecidos en los instrumentos que conforman el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, así como en los pronunciamientos y jurisprudencia de los órganos de control que integran los diferentes sistemas de protección. Por ello en varias ocasiones la comisión ha recordado a los Estados miembros, incluido México, su obligación de garantizar la seguridad ciudadana y el estado de derecho, dentro del pleno respeto a los derechos humanos. Y afirma que es a partir de esta premisa como “deben definir y llevar adelante las medidas necesarias para garantizar los derechos más vulnerables frente a contextos críticos de altos niveles de violencia y de criminalidad”.
Por tanto, la sociedad en México considera importante transitar de una visión de seguridad nacional, de seguridad interior, e incluso de seguridad pública, a una de seguridad ciudadana, y reconocer las obligaciones del Estado con relación a los derechos a la vida, la integridad física, la libertad y la seguridad personales, así como al disfrute pacífico de los bienes. Sin perjuicio de ello, las obligaciones positivas y negativas del Estado respecto a la seguridad ciudadana, también comprometen el derecho a las garantías procesales y a la protección judicial, a la privacidad y a la protección de la honra y la dignidad de las personas, a la libertad de reunión de asociación, y al derecho a la participación en los asuntos de interés público. La ciudadanía debe participar en el diseño, implementación, control y evaluación de las políticas, mediante intercambios y controles horizontales. No se trata de un privilegio. Es también un derecho. (la jornada de mexico 12/6/2011)
jueves, febrero 10, 2011
Dignidad y escandalo. El cine, y la historia
Febrero 2011. Numero 184
¡Indignaos!
Por Ignacio Ramonet
Tiene 93 años. Se llama Stéphane Hessel. Y la historia de su vida es una fabulosa novela. Lo era ya, en cierto modo, antes mismo de que naciera. Algunos quizás recuerden aquella película de François Truffaut, Jules et Jim . Pues bien, la mujer anticonformista interpretada por Jeanne Moreau, y uno de sus dos amantes (1), Jules , judío alemán traductor de Proust, fueron sus padres. En la atmósfera artística del París de los años 1920 y 1930, Stéphane Hessel creció rodeado de los amigos de la casa, entre otros, el filósofo Walter Benjamin, el dadaísta Marcel Duchamp y el escultor Calder...
Al estallar la Segunda Guerra Mundial, se alista en la Resistencia y se suma, en Londres, al equipo del general De Gaulle, quien le confía una peligrosa misión en territorio francés. Detenido por los nazis, es torturado y deportado al campo de exterminio de Buchenwald, de donde trata, una y otra vez, de evadirse. Lo acaban capturando y lo condenan a la horca. A punto de ser ejecutado, consigue usurpar la identidad de un muerto y logra por fin evadirse. Se une a la lucha por la liberación de Francia, inspirado en los principios del Consejo Nacional de la Resistencia que promete una democracia social, la nacionalización de los sectores energéticos, de las compañías de seguros y de la banca, y la creación de la Seguridad Social.
Después de la victoria, De Gaulle lo envía -tiene apenas 28 años- a Nueva York, a la ONU, cuyos fundamentos teóricos se están acicalando entonces. Allí, Hessel participa, en 1948, en la elaboración y redacción de uno de los documentos más trascendentales de los últimos seis decenios: la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Regresa luego a París para integrarse en el gabinete socialista de Pierre Mendès-France, que inicia la descolonización, pone fin a la guerra en Indochina, y prepara la independencia de Túnez y Marruecos.
Los años más recientes, este noble y persistente defensor de las causas justas, diplomático de profesión, los ha consagrado a protestar sin descanso contra el trato dispensado a los "sin papeles", a los gitanos, a todos los inmigrantes...
Y si hoy nos referimos a él, es porque acaba de publicar un librito, más bien un breve panfleto político de 30 páginas, devenido -en la Francia popular sublevada contra la regresión social-, un excepcional éxito editorial y un fenómeno social. Gracias al boca a boca y, sobre todo, a las nuevas redes sociales, el texto, ninguneado al principio por los medios de información dominantes, ha conseguido franquear las censuras y llenar de esperanza miles de corazones. En apenas unas semanas, de este repertorio de las injusticias más indignantes, ya se han vendido (cuesta 3 euros) más de 650.000 ejemplares... Algo jamás visto. Su título: una consigna, ¡Indignaos! (2).
Dice Balzac que el panfleto "es el sarcasmo convertido en bala de cañón". Añade Stéphane Hessel que la indignación es la pólvora de toda explosión social. Dirigiéndose a sus lectores, les recomienda: "Deseo que halléis un motivo de indignación. Eso no tiene precio. Porque cuando algo nos indigna, nos convertimos en militantes, nos sentimos comprometidos y entonces nuestra fuerza es irresistible".
Los motivos de indignación no escasean: "En este mundo, dice Hessel, hay cosas insoportables". En primerísimo lugar: la naturaleza del sistema económico responsable de la actual crisis devastadora. "La dictadura internacional de los mercados internacionales" constituye además, según él, "una amenaza para la paz y la democracia". "Nunca, afirma, el poder del dinero fue tan inmenso, tan insolente y tan egoísta, y nunca los fieles servidores de Don Dinero se situaron tan alto en las máximas esferas del Estado".
En segundo lugar, Hessel denuncia la desigualdad creciente entre los que no tienen casi nada y los que lo poseen todo: "La brecha entre los más pobres y los más ricos jamás ha sido tan profunda; ni tan espoleados el afán de aplastar al prójimo y la avidez por el dinero". A guisa de enmienda sugiere dos propuestas sencillas: "Que el interés general se imponga sobre los intereses particulares; y que el reparto justo de la riqueza creada por los trabajadores tenga prioridad sobre los egoísmos del poder del dinero".
En temas de política internacional, Hessel afirma que su "principal indignación" es el conflicto israelo-palestino. Recomienda que se lea "el informe Richard Goldstone de septiembre de 2009 sobre Gaza (3), en el cual este juez sudafricano, judío, que incluso se declara sionista, acusa al ejército israelí". Relata su visita reciente a Gaza, "prisión a cielo abierto para un millón y medio de palestinos". Una experiencia que lo sobrecoge y solivianta. Aunque no por ello reniega de la no-violencia. Al contrario, reafirma que "el terrorismo es inaceptable", no sólo por razones éticas sino porque, al ser "una expresión de la desesperación", no resulta eficaz para su propia causa pues "no permite obtener los resultados que la esperanza puede eventualmente garantizar".
Hessel convoca el recuerdo de Nelson Mandela y de Martin Luther King. Ellos, dice, nos indican "el camino que debemos aprender a seguir". Porque, para avanzar, sólo existe una conducta: "apoyarnos en nuestros derechos, cuya violación -sea quien sea el autor de ésta-, debe provocar nuestra indignación. ¡No transijamos jamás con nuestros derechos!".
Finalmente, se declara partidario de una "insurrección pacífica". En particular contra los medios masivos de comunicación en manos del poder del dinero, y que "sólo proponen a los ciudadanos el consumo de masas, el desprecio hacia los humildes y hacia la cultura, la amnesia generalizada y una competición a ultranza de todos contra todos".
Stéphane Hessel ha sabido expresar con palabras, lo que tantos ciudadanos golpeados por la crisis y por las medidas de regresión social sienten en el fondo de sí mismos. Ese sentimiento de que les están arrebatando sus derechos, esos anhelos punzantes de desobedecer, esos deseos de gritar hasta perder el aliento, esas ganas en fin de protestar sin saber cómo...
Todos esperan ahora la segunda entrega. Cuyo título, lógicamente, sólo puede ser: ¡Sublevaos! Notas:
(1) El otro era Pierre-Henri Roché, autor de la novela con el mismo título llevada a la pantalla por François Truffaut.
(2) Stéphane Hessel, Indignez-vous! , Indigène éditions, Montpellier, 2010.
(3) NDLR: "Human Rights In Palestine And Other Occupied Arab Territories. Report of the United Nations Fact Finding Mission on the Gaza Conflict", Naciones Unidas, Nueva York, 15 de septiembre de 2009.
¡Indignaos!
Por Ignacio Ramonet
Tiene 93 años. Se llama Stéphane Hessel. Y la historia de su vida es una fabulosa novela. Lo era ya, en cierto modo, antes mismo de que naciera. Algunos quizás recuerden aquella película de François Truffaut, Jules et Jim . Pues bien, la mujer anticonformista interpretada por Jeanne Moreau, y uno de sus dos amantes (1), Jules , judío alemán traductor de Proust, fueron sus padres. En la atmósfera artística del París de los años 1920 y 1930, Stéphane Hessel creció rodeado de los amigos de la casa, entre otros, el filósofo Walter Benjamin, el dadaísta Marcel Duchamp y el escultor Calder...
Al estallar la Segunda Guerra Mundial, se alista en la Resistencia y se suma, en Londres, al equipo del general De Gaulle, quien le confía una peligrosa misión en territorio francés. Detenido por los nazis, es torturado y deportado al campo de exterminio de Buchenwald, de donde trata, una y otra vez, de evadirse. Lo acaban capturando y lo condenan a la horca. A punto de ser ejecutado, consigue usurpar la identidad de un muerto y logra por fin evadirse. Se une a la lucha por la liberación de Francia, inspirado en los principios del Consejo Nacional de la Resistencia que promete una democracia social, la nacionalización de los sectores energéticos, de las compañías de seguros y de la banca, y la creación de la Seguridad Social.
Después de la victoria, De Gaulle lo envía -tiene apenas 28 años- a Nueva York, a la ONU, cuyos fundamentos teóricos se están acicalando entonces. Allí, Hessel participa, en 1948, en la elaboración y redacción de uno de los documentos más trascendentales de los últimos seis decenios: la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Regresa luego a París para integrarse en el gabinete socialista de Pierre Mendès-France, que inicia la descolonización, pone fin a la guerra en Indochina, y prepara la independencia de Túnez y Marruecos.
Los años más recientes, este noble y persistente defensor de las causas justas, diplomático de profesión, los ha consagrado a protestar sin descanso contra el trato dispensado a los "sin papeles", a los gitanos, a todos los inmigrantes...
Y si hoy nos referimos a él, es porque acaba de publicar un librito, más bien un breve panfleto político de 30 páginas, devenido -en la Francia popular sublevada contra la regresión social-, un excepcional éxito editorial y un fenómeno social. Gracias al boca a boca y, sobre todo, a las nuevas redes sociales, el texto, ninguneado al principio por los medios de información dominantes, ha conseguido franquear las censuras y llenar de esperanza miles de corazones. En apenas unas semanas, de este repertorio de las injusticias más indignantes, ya se han vendido (cuesta 3 euros) más de 650.000 ejemplares... Algo jamás visto. Su título: una consigna, ¡Indignaos! (2).
Dice Balzac que el panfleto "es el sarcasmo convertido en bala de cañón". Añade Stéphane Hessel que la indignación es la pólvora de toda explosión social. Dirigiéndose a sus lectores, les recomienda: "Deseo que halléis un motivo de indignación. Eso no tiene precio. Porque cuando algo nos indigna, nos convertimos en militantes, nos sentimos comprometidos y entonces nuestra fuerza es irresistible".
Los motivos de indignación no escasean: "En este mundo, dice Hessel, hay cosas insoportables". En primerísimo lugar: la naturaleza del sistema económico responsable de la actual crisis devastadora. "La dictadura internacional de los mercados internacionales" constituye además, según él, "una amenaza para la paz y la democracia". "Nunca, afirma, el poder del dinero fue tan inmenso, tan insolente y tan egoísta, y nunca los fieles servidores de Don Dinero se situaron tan alto en las máximas esferas del Estado".
En segundo lugar, Hessel denuncia la desigualdad creciente entre los que no tienen casi nada y los que lo poseen todo: "La brecha entre los más pobres y los más ricos jamás ha sido tan profunda; ni tan espoleados el afán de aplastar al prójimo y la avidez por el dinero". A guisa de enmienda sugiere dos propuestas sencillas: "Que el interés general se imponga sobre los intereses particulares; y que el reparto justo de la riqueza creada por los trabajadores tenga prioridad sobre los egoísmos del poder del dinero".
En temas de política internacional, Hessel afirma que su "principal indignación" es el conflicto israelo-palestino. Recomienda que se lea "el informe Richard Goldstone de septiembre de 2009 sobre Gaza (3), en el cual este juez sudafricano, judío, que incluso se declara sionista, acusa al ejército israelí". Relata su visita reciente a Gaza, "prisión a cielo abierto para un millón y medio de palestinos". Una experiencia que lo sobrecoge y solivianta. Aunque no por ello reniega de la no-violencia. Al contrario, reafirma que "el terrorismo es inaceptable", no sólo por razones éticas sino porque, al ser "una expresión de la desesperación", no resulta eficaz para su propia causa pues "no permite obtener los resultados que la esperanza puede eventualmente garantizar".
Hessel convoca el recuerdo de Nelson Mandela y de Martin Luther King. Ellos, dice, nos indican "el camino que debemos aprender a seguir". Porque, para avanzar, sólo existe una conducta: "apoyarnos en nuestros derechos, cuya violación -sea quien sea el autor de ésta-, debe provocar nuestra indignación. ¡No transijamos jamás con nuestros derechos!".
Finalmente, se declara partidario de una "insurrección pacífica". En particular contra los medios masivos de comunicación en manos del poder del dinero, y que "sólo proponen a los ciudadanos el consumo de masas, el desprecio hacia los humildes y hacia la cultura, la amnesia generalizada y una competición a ultranza de todos contra todos".
Stéphane Hessel ha sabido expresar con palabras, lo que tantos ciudadanos golpeados por la crisis y por las medidas de regresión social sienten en el fondo de sí mismos. Ese sentimiento de que les están arrebatando sus derechos, esos anhelos punzantes de desobedecer, esos deseos de gritar hasta perder el aliento, esas ganas en fin de protestar sin saber cómo...
Todos esperan ahora la segunda entrega. Cuyo título, lógicamente, sólo puede ser: ¡Sublevaos! Notas:
(1) El otro era Pierre-Henri Roché, autor de la novela con el mismo título llevada a la pantalla por François Truffaut.
(2) Stéphane Hessel, Indignez-vous! , Indigène éditions, Montpellier, 2010.
(3) NDLR: "Human Rights In Palestine And Other Occupied Arab Territories. Report of the United Nations Fact Finding Mission on the Gaza Conflict", Naciones Unidas, Nueva York, 15 de septiembre de 2009.
viernes, enero 14, 2011
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