sábado, enero 25, 2014

Correa,Rafael sobre las objeciones a la megamineria

nuestro país ha sido el país de la injusticia, pero la simpatía con las victimas hace idealizarlas y… asumimos que, por víctimas, tienen supremacía moral sobre los no victimizados, tienen todas las respuestas para el buen vivir, y asumimos que no tienen ninguna responsabilidad sobre su situación… …si queremos ayudar, hay que saberlo hacer; esta victimización ha inmovilizado a nuestros pueblos ancestrales y probablemente es la peor forma de racismo, porque tiene que ver mucho con paternalismo, subestimar a nuestros pueblos ancestrales, y esperamos que todo cambie sin cambiar nada y eso es sencillamente imposible …somos 12 países en el mundo que tienen pueblos en aislamiento voluntario y en lugar de recibir felicitaciones por esto, tenemos una demanda de genocidio en la corte interamericana, puesta por grupos extremistas nacionales; somos el mayor país de bosque primario y quieren que nos muramos de hambre sin explotar nuestros recursos naturales, ¿acaso lo mejor era destruir todo desde un inicio?, ya basta de tanta doble moral. […] ahora se habla mucho de conservación, pero escúchenme bien: no podemos tener conservación sostenida con los niveles de pobreza del país. Yo no le puedo decir a una familia sin ingreso, sin trabajo que viva junto a un bosque, que no tale el bosque […] Para que la conservación sea fuerte, nuestra gente debe sentir beneficios claros y directos de esa conservación, por eso programas como socio bosque –un éxito completo–, totalmente costo efectivo, donde le pagamos a las comunidades para que mantengan el bosque en pie. Hay peligros más claros derivados de la pobreza que perjudican al medio ambiente. El principal peligro para nuestra selva y bosque […] primarios no es ni de lejos la explotación petrolera, como algunos quieren hacernos creer: es la expansión de la frontera agrícola y pecuaria, y no es posible a la gente que necesita trabajo decirle que ya no tenga ganado, que no cultive para así proteger la selva […] Solo la verdad nos hará libres, basta de engaños. Otra mentira: el principal peligro para el agua dulce del país no es ni de lejos la minería […]: es la carencia de servicios básicos, fundamentalmente el inadecuado tratamiento de las aguas servidas de los asentamientos urbanos […] y para remediar esto se necesita millones y centenares de dólares […] El país necesita de agua, pero también de diamantes, no como joyas inservibles sino para transformarlos en tractores, carreteras, colegios, hospitales para alcanzar el buen vivir, para servicios sanitarios, para procesar el agua servida, especialmente para nuestros pueblos ancestrales, la mayor víctima de la pobreza […] La minería moderna no perjudica el agua, es una falacia; por ejemplo, ya no utiliza químicos y recicla el agua; necesita mucha agua, capta el agua y la recicla. Además que nuestros contratos mineros establecen que se debe devolver el agua a su cauce natural en iguales o mejores condiciones […]

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